Inauguro el nuevo blog con un lugar contundente, de esos que dejan huella: Nara Dreamland.
Pongamonos en situación, Dreamland fue un parque temático inaugurado en 1961 en la localidad japonesa de Nara. El parque cerró sus puertas a finales de 2006. La inutil disputa por el poder que quiso tener con Disneyland Tokyo, hizo que este parque sucumbiera al abandono.
La mentalidad nipona es muy respetuosa y esta gente es muy de "si no es mio ni lo cojo ni lo toco". Esto ha venido muy bien a la hora de entrar en el recinto, puesto que la seguridad es bajísima (apenas unas tablas de madera en los túneles de acceso) y las patrullas de vigilancia son inexistentes.
Este pedazo de resort abandonado se encuentra a menos de 15 minutos del centro de la ciudad de Nara, y al lado mismo del estadio de baseball.
Ya al entrar por lo que fue su parking te invade una sensación extraña, mezcla entre ansiedad y acojone. Ansiedad por verlo todo y por querer fotografiarlo todo y acojone porque estás en un país que no es el tuyo, a miles de kilometros de casa y porque no tienes ni idea de lo que te puedes encontrar dentro.
Ya os adelanto que ambas sensaciones fueron incrementándose hasta el punto de volver al hotel esa misma noche y no saber que había sucedido.
Ya de primeras, antes de entrar al recinto, observamos como, frente a nosotros, se alzaban dos grandes edificaciones, una, el hotel del parque, y la otra el parking elevado. Ambas apartadas de la entrada principal, y a las que no pudimos entrar por motivos de tiempo (ya era por la tarde y a las 17:30 ya se hacia de noche).
Llegamos a las taquillas, y nos dirigimos a los túneles de entrada al parque. Eran dos grandes bocas a izquierda y derecha y ambas estaban tapiadas por tablones de madera. En los mismos y en las taquillas venía un texto en japonés que venía a decirnos que la propiedad estaba cerrada y que estaba prohibido entrar en ella. (típico).
Mi primera foto a través de uno de los tablones fue la siguiente:
Con lo que ya le dije a Lucía que SI o SI teníamos que pasar a la otra parte e investigar todo lo que pudieramos y más!
La reacción de nuestro amigo japonés fue muy nipona y decidió no entrar y quedarse esperándonos fuera (pero fuera del todo! se fue casi a Nara! xD).
Lucía y yo entramos y estuvimos fotografiando yo y ella grabándolo con la camara de video.
El lugar daba mucho yuyu. Pese al sol que hacía, la atmósfera no era nada acogedora: todo el lugar estaba empezando a ser devorado por la maleza, y los cuervos se habían adueñado de las alturas. Desde las montañas rusas nos vigilaban y no paraban de sobrevolarnos, vigilandonos y avisando de que habiamos entrado.
Pasando la rotonda de la entrada, lo primero que divisamos y nos quedamos helados al verlo, fue el departamento de bomberos del parque (el parque estaba diseñado al estilo de una pequeña ciudad con sus calles y sus tiendas, y estaban incluidos su comisaria, su cuerpo de bomberos, etc) en el cual, y para mayor sorpresa todavía nos encontramos con un camión de bomberos a escala, y al lado lo más alucinante: un cadillac rosa en casi perfecto estado de conservación: tenía el motos, los neumáticos y hasta los tapacubos!.
Seguimos la visita hacia el centro del parque, no sin antes pasar por las tiendas de souvenirs, los restaurantes y las tiendas recreativas.
Llegamos al fin al centro del parque, donde está la fuente principal, y estas son las vistas que teniamos tanto de las montañas rusas como de la montaña del teleférico.
Los nervios que teníamos, nuestro colega que nos llevaba mas de 40 minutos esperando y los ruidos extraños que oímos (o creímos oir) hicieron que no pudiesemos adentrarnos en las montañas rusas ni en el resto de atraccciones tales como el pasaje del terror, la jungla, el parque acuático, el embarcadero o el mismo pseudo castillo disney. Mediante otras webs es posible que observeis mejores fotos, de más lugares, pero para mi ninguna de ellas me sabrían tan bien como haber pisado por mi mismo el parque.
Detalle de alguna de las famosas maquinas infantiles a los pies de la montaña rusa:
Siento no poder mostraros la típica imagen del looping siendo devorado por la maleza, pero fisicamente no tuve tiempo. Espero poder investigar todo el parque como se merece la próxima vez que vaya y sobretodo espero que el proyecto que tenían de urbanizar la zona siga tan parado como hasta el día de hoy.
A coninuación subiré algunas fotos más, para que podais haceros una idea de la magnitud del lugar.
Que buen blog! soy la del fotolog de provisacion, no se si me reconoceras, saludos cordiales!
ResponderEliminarMuy chulo y emocionante, me hubiera gustado estar ahi con vosotros.
ResponderEliminarHasta la próxima